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Actualidad  ·  Cátedra Cuatroochenta

Unas 70 personas mayores y usuarias de un centro geriátrico de Castellón se someten a un reconocimiento físico utilizando una cámara 3D para poder descubrir de forma temprana signos de fragilidad.

La Cátedra Cuatroochenta de Inteligencia Artificial, Salud y Bienestar de la Universitat Jaume I está realizando, desde junio de 2022, pruebas de Sally, la solución tecnológica que ha desarrollado para medir la velocidad de la marcha, el equilibrio o la capacidad de levantarse y sentarse de personas mayores. Se trata de un dispositivo en forma de tótem que incorpora una cámara 3D para monitorizar y guiar a las personas durante la realización de los tres ejercicios. El sistema, implementado por el equipo de la Cátedra, tiene como objetivo detectar, a través de los movimientos, si una persona tiene signos de fragilidad, que es como se conoce al estado previo a la dependencia o la discapacidad.  

Caminar en línea recta, colocar los pies en equilibrio y levantarse y sentarse en una silla hasta cinco veces sin ayuda de las manos. Estos son los tres ejercicios que deben realizar las personas mayores delante de la cámara 3D. El funcionamiento es similar al videojuego de la Wii Fit, que se popularizó hace más de una década. Gracias al machine learning, además, la pantalla recoge esos movimientos en tiempo real y puede detectar, entre otras cosas, la velocidad de la marcha. Si es reducida o disminuye indica deterioro cognitivo y, por tanto, pone en alerta ante los primeros signos de fragilidad.

Unas 70 personas mayores de 60 años de un centro geriátrico y usuarias del centro de rehabilitación neurológica Neural de Castelló se han sometido a las pruebas con la tecnología desarrollada por la Cátedra.

Capaz de reconocer hasta 25 articulaciones del cuerpo humano en tiempo real

Prueba física:

caminar, equilibrio y sentadillas

Datos variables:

edad, peso, altura y prueba de la fuerza de agarre

Test cognitivo:

estado anímico y actualidad

Además de los ejercicios físicos ante la cámara, para la evaluación completa, las personas mayores deben realizar un test psicológico y aportar información sobre el peso y la edad y hacer una prueba de fuerza del agarre. En esta última, con un dinamómetro, se consigue medir la capacidad de sostener y apretar un objeto, que puede ser otro signo clave para detectar la fragilidad.

«Muchas veces no vamos al médico porque no nos damos cuenta si tenemos alguna deficiencia y, con este tipo de sistemas, se puede ver antes de tiempo».

Rosa Esteve, usuaria de un centro de mayores

Seguimiento y monitorización de los pacientes

Esta solución tecnológica fue desarrollada inicialmente, en el marco de la Cátedra, por dos estudiantes de ingeniería informática de la Universitat Jaume I para el trabajo final de grado. Ahora estos dos ingenieros continúan trabajando en el equipo de la Cátedra para conseguir que el dispositivo sea "más precioso y permita dar resultados más fiables". Hasta ahora, este tipo de pruebas se hacían con la supervisión de fisioterapeutas y geriatras y la recogida de datos se hacía totalmente manual. “Nuestro objetivo” dice Miguel Pardo, uno de los ingenieros que desarrollan Sally, “es digitalizar todo este proceso para que se pueda monitorizar a las personas y detectar cuanto antes cualquier indicio”. El otro ingeniero, Arturo Gascó, explica que también han desarrollado un software que permitea los y las profesionales acceder a los resultados de las pruebas, para poder hacer “un seguimiento de la evolución de los pacientes”.

«Nuestro objetivo es que el sistema acabe recogiendo electrónicamente todos estos datos y que, en caso de detectar una anomalía, los derive a los profesionales de la salud para que hagan un diagnóstico»

Antonio Caballer, codirector de la Cátedra Cuatroochenta

El equipo de la Cátedra Cuatroochenta seguirá haciendo pruebas con esta tecnología en otros centros de mayores de Castellón y mejorar las prestaciones del sistema, para que sea lo más usable y accesible posible a las personas mayores. Recientemente se han incorporado animaciones gráficas e instrucciones de audio para que los usuarios comprendan con facilidad cómo deben realizar los ejercicios. Además, se ha sustituido la pantalla por una táctil para simplificar el manejo del dispositivo. En definitiva, busca poner todas las facilidades para que pueda digitalizarse la detección precoz de la dependencia.

Con Sally, la Cátedra Cuatroochenta pretende avanzarse a los problemas que genera la fragilidad en personas mayores y que puede desembocar en una situación de dependencia.

Conoce la Cátedra de Cuatroochenta