El informe Future of Jobs Report 2025 del Foro Económico Mundial recoge datos de más de 1.000 empleadores de 55 países. Apunta que el 39% de las competencias clave que necesita una persona trabajadora cambiarán o quedarán obsoletas de aquí a 2030, una cifra destacable pero menor que el 44% estimado en 2023. Esta disminución podría sugerir que las organizaciones estamos aprendiendo a anticipar y gestionar mejor estos cambios. La formación, la recualificación y la mejora de las competencias están avanzando.
Con las posibilidades que ofrecen las plataformas agénticas de IA estamos viendo la aparición de nuevos perfiles híbridos. Lo empezamos a detectar hace unos años con las herramientas low code y no code y, ahora con la explosión de la IA, se están consolidando. Son roles de negocio, marketing o administración, sin conocimientos técnicos, que están desarrollando sus propias herramientas sin la dependencia que tenían de los perfiles IT.
"La tecnología no sustituye las habilidades humanas, sino que las hace más necesarias. Cuantas más tareas automatiza la IA, más peso ganan el criterio, la comunicación y la capacidad de aprender rápido."
¿Cómo se puede impulsar esta transición?
«Creo que la IA es una herramienta que amplifica el trabajo de las personas, no que lo sustituye. El reto real no es tecnológico, es de acompañamiento: ayudar a que cada equipo entienda para qué sirve, pierda el miedo a probarla y encuentre dónde le aporta valor real en su día a día.»

