"Hace poco había problemas que cuando los analizábamos caían en la cesta de inviable. Ahora, con la inteligencia artificial, caen en la cesta de viable, rápido y económico."
Alfredo R. Cebrián, cofundador y CEO de Cuatroochenta
IA: una herramienta para soñar con foco
“La IA no es como la electricidad o la máquina de vapor, que era accesible a una élite”, expone Alfredo R. Cebrián, para quien la accesibilidad es uno de los rasgos más transformadores de esta tecnología. El cofundador y CEO de Cuatroochenta asegura que la inteligencia artificial, como toda tecnología disruptiva, generará “ruido y caos durante un tiempo”, pero permitirá plantear problemas o retos que antes “caían en la cesta de inviable” y que ahora pueden pasar a ser viables y, además, de forma rápida y económica. Según Cebrián, “la tecnología es como el martillo para el carpintero”. No podemos obsesionarnos con la herramienta, sino con el problema que puede resolver y “lo bonito es que ahora tenemos el maletín de herramientas lleno y no deja de crecer”.
Para el dirigente del grupo tecnológico, el riesgo está en la dispersión y lo compara con quien gana el Euromillón, sin haber tenido dinero antes. El resultado puede ser el caos y la ruina. Con la IA, puede pasar algo similar. Por ello, según Cebrián, es importante “priorizar” y “focalizar” de forma constante. Se trata de “ver tu foto, tu ruta y dónde estás para que las soluciones lleguen a término y no nos dispersemos por las posibilidades”, puntualiza en el podcast.
¿Se aprende más del éxito o del fracaso?
“Sé que lo políticamente correcto es decir que se aprende del fracaso”. Cebrián reconoce que prefiere hablar con quien ha tenido éxito en algo y aprender de cómo lo hizo que romantizar el fracaso. Aun así, admite que los proyectos fallidos dejan una información “valiosísima para evitar errores futuros”.
Para el CEO de Cuatroochenta, hay que diferenciar entre innovación con valor, la que consigue resolver un problema concreto, e innovación inútil, a veces “resultado de la presión de las empresas por sacar cosas nuevas”. De nuevo, según apunta, es imprescindible poner el foco.
De forma sincera y transparente, Cebrián expone en la entrevista algunos de los errores cometidos a lo largo de los 15 años de la compañía: “nosotros hemos sacado productos que han fracasado por obsesionarnos con el producto y no complementarlo con las necesidades del mercado real”.


