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La alta velocidad de conexión, la latencia ultra baja o la capacidad de conectar millones de dispositivos en tiempo real que habilita el 5G facilita nuevas formas de hacer, más disruptivas, que van a cambiarlo todo.

Hace ya un par de años que salieron al mercado los primeros móviles con tecnología 5G, la mayoría de alta gama, con la esperanza de aprovechar el despliegue de la quinta generación de redes móviles, que promete un incremento de la velocidad teórica de descarga de al menos 20 Gbps, una latencia alrededor de 1 ms y una densidad de dispositivos conectados de hasta un millón por Km2.

Sin embargo la pandemia de la COVID-19 retrasó, en el caso de España, la subasta de las frecuencias radioeléctricas de la franja de los 700MHz que finalmente fue adjudicada el pasado mes de julio de 2021 y que permitirá el despliegue del 5G SA (Stand Alone), con cobertura en prácticamente todo el territorio nacional.

Hasta ahora las compañías están usando el 5G NSA (Non Stand Alone), una adaptación para utilizar la infraestructura existente del 4G (el llamado 4G LTE) y gracias al cual comenzamos a beneficiarnos del incremento de velocidad y la reducción de latencia, claves para una nueva generación de aplicaciones que sin duda tendrán repercusión en el mundo que conocemos

El despliegue mundial de la 5G

Nivel de desarrollo de la tecnología 5G en el mundo, junio 2021

Lanzamiento comercial de redes 5G

Despliegue de la tecnología 5G

Inversión en 5G

Fuente: Statista

El mapa anterior ofrece una imagen global del despliegue mundial de la 5G, sin embargo, si queremos conocer de forma más exacta la cobertura y la velocidad de la red móvil 2G, 3G, 4G y 5G, por país y por compañía podemos encontrarlo fácilmente en este enlace. Al hacerlo veremos grandes diferencias, en la cobertura pues mientras países como China o Corea del Sur, en Asia, Colombia o República Dominicana en LATAM, concentran el despliegue en las zonas industriales o densamente pobladas, en Europa se cubre prácticamente la totalidad del territorio, sin embargo y según el Observatorio Nacional 5G:

«En China hay 820.000 estaciones base 5G ya instaladas y en Corea del Sur otras 360.000, de un total de 1,2 millones en todo el mundo, según calcula Huawei; en el resto del mundo se han instalado sólo 20.000 estaciones base 5G, el 2% del total»

Los grandes sectores beneficiarios del 5G

Se espera que el 5G beneficie a todos los sectores económicos, aunque con crecimientos diferentes según la capacidad para incorporar casos de uso con 5G. En total, como se observa en el gráfico inferior, el crecimiento será de unos 700.000 millones de dólares a lo largo de toda esta década, entre 2020 y 2030. Servicios con un 40% y producción con un 39% serán los sectores con mayor crecimiento, seguidos por la gestión de las “utilities” transporte, construcción minería y agricultura con otro 9%, tecnologías de la información y la comunicación (TIC) con un 8% y el sector retail con un 3%.

Fuente: GSMA Intelligence. Mobile Economy 2021 (JUNIO 2021)

En España, desde 2015 se han lanzado convocatorias públicas, impulsadas por el Ministerio de Economía y Empresa, para promover el desarrollo de proyectos piloto de tecnología 5G, dentro del Plan Nacional 5G y en el Plan Nacional de Territorios Inteligentes.

Se trata de apoyar los despliegues de las primeras redes 5G, experimentar con las técnicas de gestión de red que permite la tecnología 5G y desarrollar casos de uso en los que se busca acreditar las tres grandes mejoras aportadas por el 5G: banda ancha móvil de muy alta velocidad y capacidad, comunicaciones ultra fiables y de baja latencia y comunicaciones masivas máquina a máquina.

Los operadores 5G son los que mayor número de ejemplos nos ofrecen para hacernos una idea del nivel de los proyectos españoles, aunque el número de actores no deja de crecer, alentados por las oportunidades que ofrece esta nueva tecnología.

El Observatorio Nacional 5G de España ha lanzado un interesante informe titulado 5G: la transformación de sectores clave, en el que da respuesta a cómo la tecnología 5G impacta en sectores clave como la salud, movilidad, utilities, agricultura y turismo.

El 5G-PPP ha identificado una serie de verticales para los que ha definido una serie de casos de uso. Cada uno de estos casos de uso tiene unas necesidades específicas en términos de velocidad de transmisión, movilidad, latencia, densidad, fiabilidad, posicionamiento y cobertura, como puede verse en la siguiente tabla:

Fuente: ON5G

Otros retos del 5G: Seguridad y Bulos

Si el 4G fue la tecnología que conectó las personas entre ellas, el 5G está llamado a ser la tecnología que conecte las personas con los dispositivos. En este sentido si queremos ofrecer servicios fiables debemos atender a la seguridad, es decir, a la protección de la red frente a amenazas, además de la integridad y la garantía de la privacidad de los datos que transporta.

Sin ir más lejos, recordemos cómo EE.UU. confeccionó una lista de compañías a las que vetó y recomendó actuar de la misma manera a otros países, como España, que hicieron lo propio.

Para proteger las redes 5G, la Unión Europea, ha creado el llamado EU Toolbox que además de una serie de medidas regulatorias, añade medidas estratégicas y técnicas.

Este Toolbox, sin ser vinculante para los estados miembros, sí que marca el camino de actuación, a la vez que evita el retraso en la implantación del 5G y las consecuencias que esto conllevaría.

Entre los principales desafíos técnicos para la seguridad en las redes 5G, un interesante artículo del Real Instituto El Cano cita los siguientes:

Segmentación de red (network slicing):Si bien dividir la red en subredes “virtuales” que pueden personalizarse es una ventaja que mejorar la eficiencia tanto energética como económica, éstas siguen compartiendo infraestructura física, por lo que un ataque a una de las subredes puede conllevar que otras se queden sin algunos recursos que comparten.

Virtualización y descentralización de la arquitectura de red móvil. 

Las redes 5G, al tratarse de una arquitectura basada en funciones de red virtuales desplegadas en la nube, unido, al mayor número de puntos de enrutamiento, fruto de la citada descentralización de procesos, hace que su monitorización sea sustancialmente más compleja que en otras generaciones de redes móviles.

Heterogeneidad de acceso y de dispositivos de usuarios finales.

Existe un número muy variado de dispositivos que pueden acceder a la red por medio de distintas tecnologías y arquitecturas de acceso. Destacan los dispositivos IoT, los cuales presentan en general una falta de mecanismos de seguridad, sobre todo en aquellos dispositivos de bajo y medio coste.

Cadenas de suministros. La tecnología de despliegue O-RAN.

Las redes de acceso abiertas, conocidas como O-RAN (open radio access networks) permite diseñar y desarrollar una red de acceso con componentes de hardware de distintos proveedores basados en unos estándares comunes que garantizan la interoperabilidad y el funcionamiento conjunto. Pese a sus ventajas, una interoperabilidad total de múltiples proveedores en un ecosistema abierto plantea nuevos desafíos en cuanto a las pruebas, la gestión y la integración de los equipos.

Los bulos en torno a la tecnología 5G lamentablemente han proliferado sin ningún fundamento científico. La coincidencia en el tiempo de la pandemia COVID-19 y el despliegue de las redes 5G ha llevado a arrojar argumentaciones acerca del supuesto riesgo de las radiaciones electromagnéticas de las redes 5G para la salud humana. Estas afirmaciones han sido completamente desmontadas desde las instituciones científicas.

Todas las redes de telefonía producen campos electromagnéticos (CEM) de radiofrecuencias que se utilizan para transmitir la información. Para todas las frecuencias de radio (0 a 300 GHz) se fijan, a nivel internacional, umbrales máximos para evitar cualquier efecto nocivo sobre la salud. La Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), afirma que “no hay indicios de un mayor riesgo para la salud cuando se exponen a campos electromagnéticos por debajo de los niveles especificados por organismos internacionales” y señala a dos de la principales organizaciones que han publicado directivas sobre la exposición a las radiofrecuencias:

En España, estos límites se adoptaron a través del Real Decreto 1066/2001 según el Comité Asesor en radiofrecuencia y salud (CARS) en una publicación (de lectura muy recomendable), que además de centrar el tema ofrece una amplia selección de investigaciones que reafirman la plena seguridad de las distintas frecuencias generadas en redes 3G, 4G y 5G.

Pese a ello, siguen surgiendo bulos relacionados con el 5G y la aparición del cáncer, la COVID-19, el control a la población, etc. como los que recoge este artículo. Bulos que el mencionado CCARS ayuda a desmentir con varias herramientas y estudios desde su página web a los que se suman otros portales como el EMF de la Universidad RWTH Aachen, que resume sistemáticamente datos para su conocimiento a partir de investigaciones científicas sobre los efectos de los campos electromagnéticos.

Por tanto podemos estar seguros de que la tecnología 5G más que una amenaza significa una oportunidad para generar aplicaciones al servicio de las personas, los proyectos descritos son un claro ejemplo de ello.

Según el Real Instituto Elcano “El 5G se ha posicionado, junto con la inteligencia artificial, como uno de los habilitadores digitales más importantes que facilitarán la disrupción digital (…) Solo en aplicaciones del internet de las cosas (Internet of Things, IoT), el GSMA calcula que se generarán 900 billones de dólares en 2025” se trata de una oportunidad no solo de negocio, también de plantearnos nuevas formas de hacer las cosas.