“La tecnología no es sólo pantallas y videojuegos”. Es lo que defiende Patricia Heredia, Ingeniera de Telecomunicaciones y divulgadora tecnológica a través de ValPat STEAM. Un proyecto de divulgación con más de 240.000 seguidores en redes sociales, que combina contenido educativo y tecnológico para motivar a niños y niñas. Desde hace 6 años, junto a su alumna Valeria Corrales, tratan contenido sobre robótica, programación y tecnología, rompiendo estereotipos de género y facilitando recursos docentes.
En esta entrevista Vídeo Tip para Cuatroochenta, Patricia Heredia nos desvela cómo la tecnología puede convertirse en una gran aliada en la educación y el desarrollo de niños y niñas. Una conversación que se enmarca en el Programa de Apoyo a la Divulgación Científica que desde el grupo tecnológico impulsamos a finales de 2024 con el popular matemático Eduardo Sáenz de Cabezón y al que se ha sumado este año el experto en criptografía Alfonso Muñoz.
¿Cómo introducimos la tecnología en los menores?
Patricia Heredia tiene claro que “la clave para introducir la tecnología en los jóvenes es el acompañamiento en lugar de la prohibición”. Se trata de hacerles ver que es una herramienta “como podría ser un palo, que sirve para labrar, pero también nos puede servir para clavárselo a alguien en el ojo”. ¿Cómo? Aprovechando su “rango de acción”, ya sean sus hobbies o sus redes sociales” para intentar resolver con tecnología sus problemas. Para la divulgadora, los chavales deben ver la inteligencia artificial “como una herramienta para ser creativos, innovadores y aprender de una manera diferente, no solo para que haga un resumen o responda unas preguntas”.
¿Cómo encendemos la chispa científica en las niñas?
Defensora del potencial creativo y sin género de la tecnología, Patricia Heredia, galardonada como Ingeniera del Año por la Asociación de Ingenieros de Telecomunicación de Aragón, promueve derribar estereotipos desde la infancia, animando a familias y escuelas a impulsar la participación de niñas y niños por igual en disciplinas como la robótica. Cree en la importancia de visibilizar tanto a científicas históricas como a referentes actuales y cercanos, para que la juventud vea que la tecnología forma parte de su entorno inmediato. Su mensaje es claro: la innovación no entiende de géneros, y la cercanía de los referentes puede inspirar vocaciones.