Upskilling y reskilling: qué son y en qué se diferencian
El upskilling nos permite ampliar o actualizar nuestros conocimientos para seguir creciendo en el puesto actual. Con el reskilling, aprendemos a desempeñar una función diferente. Esa es la diferencia entre upskilling y reskilling, y ambos pueden formar parte de nuestra trayectoria profesional en distintos momentos.
Por qué el cambio tecnológico obliga a revisar las competencias profesionales
Un puesto de trabajo reúne tareas muy diferentes. Algunas se pueden automatizar, mientras que otras requieren la experiencia y el criterio de una persona. Una herramienta puede agilizar el registro de datos y dejar más tiempo para atender a un cliente, entender un problema o decidir cómo resolverlo. Por eso, automatizar una tarea cambia el trabajo de quien la realiza, aunque no sustituya todas sus responsabilidades.
Celia Pallarés, nuestra CHRO del grupo Cuatroochenta, analiza qué habilidades ganan valor ante el despliegue de la IA. Cada equipo puede llevar esa reflexión a su propio trabajo: qué tareas están cambiando, cuánto tiempo les dedican y qué necesitan aprender para hacerlas de otra manera.
Cómo saber si conviene apostar por el upskilling, el reskilling o ambos
La elección depende de cómo está cambiando nuestro trabajo y de hacia dónde queremos orientar nuestra carrera. Estas preguntas pueden ayudarnos a decidir:
¿Voy a seguir haciendo la misma función? Si necesitamos aprender a utilizar nuevas herramientas o hacer algunas tareas de otra manera, el upskilling nos permite actualizar nuestros conocimientos para seguir desempeñando ese trabajo.
¿Quiero o necesito cambiar de puesto? El reskilling nos prepara para ese cambio. Antes de elegir la formación, necesitamos conocer las responsabilidades del nuevo puesto y qué tendremos que aprender para asumirlas.
¿Será un cambio progresivo? Podemos empezar aprendiendo a usar una herramienta en nuestro puesto actual y, más adelante, prepararnos para una función de diseño o mejora de procesos. En ese recorrido se combinan el upskilling y el reskilling.
La formación debe encajar con los intereses de cada profesional y con las necesidades del equipo. Para cambiar de funciones, necesitamos una oportunidad real de ejercerla y el apoyo de la organización durante la transición.
El aprendizaje continuo como parte del desarrollo profesional
Hay cosas que aprendemos trabajando con otras personas. Cuando un compañero nos enseña a resolver una tarea, podemos aplicar lo aprendido la próxima vez que nos toque hacerla. Para que eso ocurra, necesitamos poder preguntar y contar con alguien que tenga tiempo para ayudarnos.