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Desarrollo Software a medida  ·  Diseño UX UI

A partir de la idea de dualidad que presenta Nielsen, ¿cuál es la relación entre el diseño de interfaz (UI) y la usabilidad (UX)? Y, sobre todo, ¿para qué sirven en el desarrollo de software de calidad?

«Era el mejor de los tiempos y era el peor de los tiempos».

Charles Dickens

Durante su intervención de apertura en la UX Conference 2020 de Las Vegas, el reconocido ingeniero de interfaces Jakob Nielsen planteó  la dualidad entre lo que vemos y lo que usamos y cómo están interrelacionados el diseño de superficie UI (interfaz del usuario) y el diseño profundo (UX). Utilizando la paradoja como hizo Dickens para comparar los mismos conceptos UX, Nielsen logra un entendimiento más profundo de las facetas de cada noción. ¿Cuáles son las dualidades y dicotomías que componen el diseño UX?

La dualidad

El diseño de la interfaz está irremediablemente entrelazado con el UX: si los elementos UI sirven su propósito, propulsan la funcionalidad del producto. Sin embargo, si la interfaz no está conectada a la funcionalidad adecuada o a lo que las personas usuarias no necesitan o no quieren, fracasa.

Por otra parte, si tenemos un producto con una funcionalidad que soluciona las necesidades de los usuarios, pero no pueden acceder a ella porque está escondida o hay comando crípticos o excesivamente difíciles de entender, habremos malgastado el tiempo en su desarrollo porque es como si esa funcionalidad no existiese.

Las dos partes, diseño UI y UX, tienen que existir y ser del mismo nivel, de ahí lo que denomina Nielsen “La dualidad en la UX”.

Dualidad en el proceso

Cualitativo / cuantitativo

En general, la tendencia es hacia lo cuantitativo. En una empresa, los números suelen tener tanta importancia como datos, los insights son más difíciles de descifrar.

Los datos cualitativos pueden ayudar a un mejor entendimiento de la dirección de una organización, pero no significa que se debe olvidar de lo cuantitativo. Lo más importante es combinar los dos tipos de datos, ya que juntos crean sinergias hacia una vista global más completa.

Diseño de arriba / diseño de abajo

Las aplicaciones de arriba —«de élite», según Nielsen—, se podrían definir como los sistemas grandes que son la punta de partida para todo lo demás; mientras que las aplicaciones de masa, serían la aplicaciones que usamos y que provienen de las aplicaciones de arriba.

Un ejemplo sencillo para entender esto: una central eléctrica produce muchísima electricidad, pero esta electricidad no tiene ninguna función sin dispositivos que la utilizan.

El diseño de productos «de élite» es necesario, pero sin productos menores, tienen menos sentido. Es el cúmulo de productos ordinarios los que dan valor a los sistemas que han permitido su creación: ¿qué sería de la App Store sin apps?

En su participación en la conferencia de Las Vegas, Nielsen se despedía con uno de los mejores ejemplos para entender esto. Muestra una foto de la escultura “Philopoemen” de Pierre-Jean David, expuesta en el Museo de Louvre de París. Un guerrero fuerte que parece estar en plena batalla. Sin embargo, si cambias la perspectiva unos grados a la izquierda, su postura es completamente diferente: el guerrero que parece estar a punto de atacar en realidad se está extrayendo una lanza de su pierna, herido.

Este ejercicio de dualidad que muestra Nielsen ejemplifica sobre las elecciones que debemos tomar a la hora de crear productos y diseños, y la importancia de tener en cuenta todas las variables (analizar el estado del producto, importancia de la posición, etc.).

En el desarrollo de cualquier producto digital es importante que el diseño sea capaz de prever y encajar todos los elementos para crear una experiencia de usuario que se anticipe a la dualidad.